jueves, 15 de febrero de 2007

El regreso



Dos años después…

(Los años no han pasado para ti. Me di cuenta en el momento que cruzaste la puerta. Quiero que sigas pensando que estoy dormido para poder observarte centímetro a centímetro. Tus manos, tu ropa, tu pelo y tus ojos. Tus labios… que un día fueron míos.
Tienes barro en los zapatos. ¿De donde habrás venido?¿Como habrás llegado otra vez a mi lado?¿Porque? ¿Para Que?
No traes flores. Me hubiese gustado que me traigan flores. Tu sabes que a mi me vuelven loco las flores, pero solo una vez me regalaste una. ¡Como extraño el aroma de las flores!.
Ya no soy lo que era antes…quien era antes. Mis brazos están más delgados y mi piel más seca. Que pena que me veas así… y tu además, estando así.
El tiempo no ha pasado para ti. Para mí, el tiempo ha pasado por los dos.
Tus labios se ven húmedos, pero tus ojos no. No has llorado. Seguro es porque no te conmueve verme. Seguro estas aquí por lástima. Yo no quiero lástima.
Creo firmemente que el 95% de las visitas al hospital son por lástima… Que lástima…)


- Has engordado…
Te estas quedando calvo. No-no, no tienes que pararte. Más bien… ¡No te me acerques! (
Te tengo miedo)
Yo no se que haces aquí… (Si no estas llorando)
Que me miras… (
Tu mirada me ametralla con recuerdos que me llenan la cabeza hasta casi matarme)
Yo no se que haces aquí… ¡Porque no te vas!

¿Que me miras?... ¡QUE ME MIRAS!
Tú no tienes derecho a mirarme. No tienes derecho a estar aquí. Así, mirándome así… YO puedo mirarte.
¿Quien te ha dicho que estaba aquí?
Quien… en todo el mundo, no ubicaría que es totalmente impropia tu presencia en este lugar hoy, ahora…

¡QUE ME MIRAS! ¡YA NO ME MIRES! No quiero que nadie me mire así.

(Risas) Creo que me estoy volviendo loco ¿No? Yo no puedo estar hablando contigo. ¿Cómo es posible que este hablando contigo?...

…si tu para mi no existes…

¿Me oyes? No existe. NO E-XIS ¡TES!

Hace tiempo que dejaste de existir en mi vida.

(Eres aquello que el tiempo se llevo. Eres eso en lo que una vez creí, pero ya no. Eres aquello que no pasa y que si pasa se acaba. Eres el límite inalcanzable del pasado, la utopía malcriada, las alas que tuve y me cortaste. Eres lo que pudo ser y no sera porque no me da la gana. Eres lo que no me da la gana. Eres tantas cosas, pero no te voy a decir más porque tu…)

¡TE ODIO!

¡ENFERMERA!

(Necesito litros de morfina para aguantar la presencia tuya, aquí, como un fantasma. Un fantasma sin derecho de causarme dolor después de tanto tiempo)

No, no. No te odio. No te odio porque NO existes. ¡NO!.... existes. (Risa)

Pensándolo bien, me alegro mucho que hayas venido. Quiero que sepas que esto no tiene nada que ver contigo. He sido feliz hartas veces en los últimos dos años… Muy Feliz (Risa) ¿no me crees?

Si. Fui feliz… cuatro veces…

(La primera cuando arranqué el retrovisor de tu auto y lo bote al río; La segunda cuando hice que asaltaran a tu “amigo” y le sacaron la mierda; La tercera cuando me enteré que estabas sin trabajo y la cuarta hoy que estas de nuevo a mi lado y he olido tu perfume)

…pero no te voy a decir cuando, ni como. Eso me lo guardo para mí.

(Silencio largo)

Que impropio de mi parte tratar así a una visita. Perdón. (Siempre acabo pidiéndote perdón)
Por favor, ponte cómodo, puedes subir la calefacción si te hace frío. Este es el verano más frío que he sentido. ¿No?...

¿Cómo has estado? No, no me respondas. Bien, seguro. Re-bien.

¿Qué ha sido de tu vida? No, no me respondas… shhh…no me respondas… solo estamos jugando… Apuesto a que estas envuelto en una relación amorosa desde hace más de un año. Estas con un galán de ojos verdes, pelo dorado y rizado, más joven que tu y con unos brazos de hierro. Apuesto a que viven en una casa en Huajchilla y que tienen dos perros hermosos, machos los dos, uno para cada uno. ¿No ve? No me tienes que mencionar que el sexo es fabuloso y que aprendiste al fin a morder almohadas, que ahora te gusta morder almohadas. Que te vuelves loco cuando estas mordiendo almohadas… ¿No ve?
No me tienes que decir que te han ascendido dos veces y que te juntas con otra gente, seguro entre esa gente lo conociste, porque se miraban demasiado y estaban de sobra las palabras. Seguro se enamoraron ese mismo día. Seguro tiene un nombre alienado como… Marcio. Pero a vos te encanta su nombre ¿No ve? Te encanta todo de él y lo único que te atormenta es no haberlo conocido antes. Antes de todo, para no haber tenido que conocerme a mi. Para no haber tenido que vivir lo que viviste conmigo. Para no perder lo mejor de tus veintes.

(Ojala sea así. Ojala seas muy feliz, por los dos.)

Sonríes… ¿es por lástima? ¿o es porque te impresiona lo que puedo leer en tus ojos? Que puedo verlos y saberlo ¡TODO! Yo nunca me equivoco ¿no ve? (Casi siempre me equivoco)

¿Has botado nuestras cosas? … ¿O las has guardado en un depósito oscuro, lleno de polvo? ¡Para que tener recuerdos de tanta huevada!… Para que guardar recuerdos de lo que no fue.

(
Silencio)

(Risa) ¿Sabes que me emputa? Se que no me equivoco (…) (risa)

Yo… para que… ¡yo lo he guardado todo! Tengo hasta las facturas de La Comedie y hasta los corchos de los vinos que nos tomábamos. He guardado las cucharillas de los raspadillos y los Post Its que me escribías. Tengo en mi albúm la última foto que nos tomamos juntos… con el gato.

Ah…si… por si acaso. El gato murió. Lo encontré sequito en un rincón de la lavandería cuando volví de rehabilitación. ¡Claro! Aquel día tuvieron tiempo para llevarme a empujones, en contra de mi voluntad hasta la clínica esa. Pero en los siguientes tres meses no tuvieron cinco minutos para venir a visitarme y menos para ir a casa a alimentar al gato. TRES MESES, ¿puedes creer?

Fue horrible encontrarlo ahí… ¡SECO! Algunas noches llego a sentir el sufrimiento del pobre, imagino su agonía.

(
Silencio- frase- Silencio)

Lo más chistoso es que eso SI te haga llorar. ¡Que grites “Dios Mío” por el gato!

¡Tú no tienes derecho a sufrir por eso! ¡Yo lo compre, yo lo crié, yo lo cuide! ¡YO LO EN-TE-RRE! Yo lo vi ahí tirado, rígido. Sin vida. Quien sabe donde tu estabas…Tú nunca has visto nada sin vida ¿No ve? Tú no sabes lo que es quedarse sin vida y no sabes lo que es perder la vida o que se te vaya y se lleve tu vida…

Tú que sabes de la vida…

(
Eres un niño mimado, eres un cuna de oro. ¿Quien no te ha perdonado? Eres el que pasó rozando, el que tuvo suerte esta vez. Eres al que le dan y no tiene que dar. Eres el que todos adoran de por si. Al que las embarazadas tocan para que sus hijos se te parezcan. Al que siguen los perros y al que sonríen todos. Hombres y mujeres. Todos.)

¡Tu no sabes nada ni de la mierda!

Oye.. ¡OYE!... por favor… no te vayas… perdón… por favor no te vayas. (
Suspiro - Siempre te pido perdón…)

Ya no puedo recordar quien fue la última persona que vino a visitarme… y se que tu no vas a volver (nunca). Así es que por favor, solo aguanta cuanto puedas y dame tu compañía un rato más… quisiera caer dormido, por una vez, con alguien a mi lado.

(Largo silencio)

¿Puedes girar esa palanca para elevar un poco la cama? Estoy cansado de estar echado.

Gracias.

¿Te puedes acercar a la cama? No te voy a hacer daño… No, no… vente con la silla…

Por favor, no me mires así. La gravedad y el estar echado han afectado a mi cara, lo se. Haz de cuenta que tengo 23, como cuando nos conocimos,(sonrisa) ¿Ok? ¿Puedes mirarme una vez más con amor?… Solo para fantasear…

…Dale, haz eso como mi último deseo…

… no llores. No por lástima. Casi todos lloran por lástima o por pena, que es casi lo mismo…, la angustía es la resignación lastimera de no poder aguantar la propia pena.

Tu mano se siente tan tibia y suave como siempre. No has cambiado nada. Solo tus ojos tienen más luz.

(Silencio)

¿Recuerdas lo que una vez me dijo esa bruja de Achumani? Que nunca iba a ser feliz… Me dijo muchas cosas, todas ciertas, pero también me dijo que nunca iba a ser feliz. Eso último fue lo que nunca quise creer. Estúpido, ¿no?, pero nunca le quise creer…

(Risa…)

¿Que irónico es todo no?

(…)

¿Porque viniste? ¿Culpa? ¿Te sentiste culpable porque tu eres feliz y yo no? ¿O lástima? ¿Porque crees conocerme bien y te has dado cuenta que aún te amo y que el solo verte podría devolverme la vida?

¿Lastima? ¿Es Eso? ¡¿Por favor, respóndeme?! (Pero no me digas que es eso…)

No, por favor, no me sueltes la mano. Aún te amo, es cierto. Pero hubiese querido no haberte visto. Hubiese querido no haberte visto porque me das algo de esperanza, pero se que en unos meses cuando no hayas vuelto y me de cuenta que no lo vas a hacer, este momento se va a convertir en muchos otros momentos de mucho sufrimiento, más razones para no parar de llorar inclusive cuando me falte el aire y me comience a marear.

La última vez que lloré por ti llore tanto que me sangraba la nariz y así y todo, de rodillas en el inodoro, mientras sangraba, yo seguía llorando, la imagen era patética, me sentí totalmente sucio, daba lástima.

(…)

Otra vez, lloré tanto que por la presión en mi cara se me reventaron vasos en todo el rostro y luego tenía manchas moradas. ¡Horribles! Yo no se porque te cuento esto.

Lo siento (
siempre acabo disculpándome).

¿Por qué no me miras a los ojos? (
Solo quisiera verte a los ojos mientras tomas mi mano una sola vez más… Luego, con ese momento en mi memorial fin podré morir en paz)

¿No me quieres ver llorar o no quieres que te vea yo llorar a ti? … o… ¿simplemente no me quieres mirar? … (
Espero que no sea lo último)

Esta bien… No te preocupes en responder. Más bien disculpa…

(…)

Porque no te sientas. Solo quedan unos minutos. Ya esta anocheciendo y seguro la enfermera viene a botarte de un momento a otro.

(…)

Siempre te ame.

Nunca deje de amarte. Se que no es el momento, pero no puedo dejarte ir sin decirte que aún te amo, que siempre te amé. No ha existido mancha en mi alma que me haya permitido ocultar u olvidar que te amo. Has sido el único lapso de felicidad veloz en esta mi vida lenta, que ya se acaba.

No tienes porque llorar. Yo se que tu ya no a mi. Esta bien. En serio, yo no esperaba un “te amo” de respuesta. No espero que me mientas. No me gusta que me mientan. Preguntale al Doctor.

Tengo mucho que confesarte…

Acerca tu silla un poco más aquí, por favor.

Dame tu otra mano…

Siete veces me paré en la puerta de tu casa. Las siete en la noche.

También te llamaba seguido solo para oír tu voz… Si… imaginé que te dabas cuenta. Que bien que te hayas dado cuenta.

Mira, un día te saque una foto en Ram Jam, tu estabas con tus amigos y ni me viste. La guardo siempre conmigo, bajo mi almohada. Un día la enfermera la boto con las sábanas sucias y arme tal escándalo que ha hicieron aparecer. Esa es la vez que lloré hasta que me sangró la nariz… ¡Valió la pena el escándalo!

Alguna noche, cuando estaba en rehabilitación te llamaba mentalmente hasta quedarme dormido… pensé que si lo hacía con mucha fuerza me oirías y vendrías para verme. Solo quería que te lleves al gato… el gatito…

El gatito esta ahora en el cielo (…)

Has visto… lo he perdido todo…

(Silencio largo…)

Si señorita… Él enseguida se va. Lo que pasa es que vino a la ciudad solo por el día y no podrá volver en otra ocasión. Gracias señorita.

Shhh… no digas nada. No tienes que decirlo. Solo quédate a mi lado. No me importa saber porque hayas venido. Solo quiero que sepas que agradezco mucho tu visita. Me ha hecho sentir un cosquilleo que hace mucho tiempo no sentía…

¿Ves? Ya no estoy llorando. ¡Podría levantarme y volar en este momento! …pero las enfermeras de agarrarían de los pies y me regresarían a la cama.

Si tengo prohibido caminar e incluso sentarme… ¡Imagina lo que harían si me atrevo a volar!

(Silencio corto)

Cierra los ojos…

No tengo nada más para darte que esta flor imaginaria y mis mejores deseos para toda tu vida. Que vivas largo y que goces siempre. Vive por mi también, ¿Ok? No será necesario que me lleves flores al cementerio. Ya no estaré ahí para olerlas. Si quieres, cuando te acuerdes de mi cierra los ojos como hoy y dame una flor imaginaria.

Ya no llores. Yo no estoy llorando. ¿No ve?

(…)

…regálame esta lágrima, ¿Ok? Solo esta y ya no llores más.

Ahora debes irte. ¡Siempre con la frente en alto! Guarda bien la flor imaginaria y por favor no te des la vuelta al salir.

(Como puede alguien querer olvidar, si los recuerdos son lo único que tenemos. Lo único que nos dice a veces que en algún momento hemos vivido. Como puede alguien olvidar a otro, si el otro no lo ha olvidado. Que pasa con los recuerdos cuando no son recordados, que pasa con el que no olvida. Que le queda para recordar al que olvida…mi vida daría por unos cuantos recuerdos más, de los malos y de los buenos, solo para recordar que en algún momento he reído, que he podido y que he logrado… que he vivido )


martes, 13 de febrero de 2007

La escapadita de la Yola...

Yo soñaba con ir al concierto de Veneno desde hace meses y justo el fin de semana estaban en el “Amnesia”. Además, esa noche sabía que iba a ir mi churro así es que no podía faltar. El problema era de donde sacaba la plata para la entrada de 15 pesos y la ropa para dejarlo babeando a mi chekeo.

La otra cosa es salir. ¡Que me van a dar permiso! Con suerte me dejan salir hasta la 1:30 y por lo que me ha contado la Carlita, la gente recién esta llegando a una y a las dos recién esta bien. Además los Veneno tocan recién a las dos. Ese es otro chenko.

Pero como dice mi tío Coco: “Todo tiene solución. Con paciencia y salivita un elefante se tiró a una hormiguita”. Yo no quiero tirar, porque yo no soy de esas, pero quiero aunque sea chaparlo a ese chico que me espera en la esquina cuando salgo del nocturno y con el que ya dos veces me he dejado agarrar la mano. Dice que tiene plata porque desde hace seis meses que esta trabajando como guardaespaldas del Evo.

He esperado a que sea las 4:00 para que mis papas no estén en la casa para usar el teléfono y llamarle a la Carlita para charlar del plan para esta noche. Escucho la puerta, salgo a la ventana y en cuanto la veo a mi Mamá salir por la puerta yendo a la parada del K. Me voy a su cuarto a buscar la llave de la cajita que le han puesto al teléfono para bloquearlo. No hay. ¡Ahora que hago!.

Me voy a la cocina a buscar un cuchillo pero no logro abrir nada. Mientras recuerdo a mi tío Coco veo una cucharilla y encuentro mi solución, la voy a usar de palanquita para alcanzar los números…

Luego de intentar mil veces, lo logro. La perra tarda siglos en contestar, pero al final me contesta con la voz más fingida que le he escuchado en mi vida. – Carlish! Soy yo la Yola. Como es, vamos a ir, no ve?
Me confirma que a las 12:00 en la gasolinera y yo ya no puedo esperar. Un problema menos.

¡Ahora! ¡La ropa! ¡Que me voy a poner! Mi ropa es horrible y la Carlita “nica” me presta nada. Solo me queda una opción, voy a irme a las chutas a buscar algo en vez de ir al nocturno. Ni cuenta se van a dar, porque es cerquita. Maquillajes también por ahí sabe haber.

Mi Papa siempre deja monedas en sus bolsillos. Es cuestión de buscar con paciencia y si no es en sus chamarras, encuentras en sus ternos. Encuentro en total como veinte pesos, un beldent y una caja de LM-Diez con 4 puchos. Que suerte, pero no me alcanza. No tengo ni un centavo porque mi jefa me ha descontado casi todo sueldo de enero porque he perdido mercadería y el otro día me ha faltado para darle lo de la venta. No se que voy a hacer.

Luego de quedarme sentada como cojuda por más de una hora se me ocurre el pecado máximo. Voy a sacar unos aretes de mi Mama. Justo el otro día estaba pensando que haría si quedaría embarazada. ¿Con que pagaría al abortero?.. y se me ocurrió esto de buscar las joyas que menos use y llevarlas al Prendamas o a otro empeño. No se daría cuenta porque casi nunca las usa.



A las seis y media, dejando lista la cena, me pongo mi ropa como si nada y me voy. Hago que seguir la ruta al nocturno y cuando estoy por la Santa Cruz, miro si no me están viendo y me hago bola por la calle de las brujas hasta la Sagarraga y corro bajando hasta la San Francisco a las prestamistas...





















Me han dado casi cien pesos. Con eso me voy a la onda y en la tienda más conocida me compro una polerita de mangas de gasa roja que en dice “bebe” con brillitos en el pecho. Me queda perfecta y me sobra harta plata todavía. Justo al salir veo unos pantalones de cuero negro que parecen de mi talla y me los compro sin probármelos. Es que me da vergüenza que me vean con pantalón de cuero, como las putas.

Encuentro base, rouge y rimel en la esquina. 20 pesos. Aún me quedan 35 para esta noche. Cabalito.

Ahora no se que voy a hacer hasta las 9:00.

Luego de pensarla me voy bajando a pié hasta el Monje, me cubro un cacho la cara con mi cabello para cuidar que nadie me vea. Cuidado luego le digan a mi papa y luego me revienta a cinturones.

Sin darme cuenta me he quedado sentada como opa casi dos horas. De las chicas de por ahí he aprendido movimientos, gestos y como diez frases que ni se que significan. Me tengo que acordar bien para asegurar mi éxito en el Amnesia esta noche. Ya es casi hora, así es que volando me voy hasta la casa. Si me pescan me van a sacar la mugre.

Llego a casa y todo bien. Mi Mama me grita: Que hace esta cucharilla en la mesa del teléfono! – Puta que soy cojuda!

Nadie me dice nada más y me voy a mi cuarto a chequear lo que he comprado y a ocultarlo hasta más tarde.

Más bien mis mapas se duermen temprano. Voy a ver mi novela, luego voy a repasar mis charlas sexys que aprendí más temprano y luego ya será hora para cambiarme y volar a encontrarme con la Carlita.

Puta mierda! Se me ha pasado la hora. Carajo! Es re-tarde! Salgo de puntitas y todos están durmiendo. Vuelvo al cuarto, cierro la puerta y me pongo mi pantalón de cuero. Más bien no he cenado, sino no me hubiera entrado. Mi polerita esta cabalita. Base, rubor, rimel y rouge. Lista. Repaso una vez más mis líneas, esta vez mirando me al espejo: ¡Fatal! ¡In-cre-i-ble! ¡o sea nada que ver! ¡Super divertido!...Lista!... me quedo mirándome al espejo. ¡Me tiene que ir bien esta noche!

Llego a la gasolinera mascando mi Beldent, no hay la Carlita. Le pregunto la hora al que atiende y me dice que son las 12:25. ¿Me habrá dejado la muy puta? ¡Que voy a hacer! ¡Cuidado me haga violar aquí mismo!. Mejor voy yendo nomás.

La puerta del Amnesia se ve más grande de noche, hay un hombre vestido muy elegante en la puerta y al intentar sacar dinero de mi cartera me dice que no me preocupe que para mi es gratis. No le respondo nada y más bien me asusto un cacho con su sonrisa calenturienta así es que entro corriendo para encontrar a la Carlish.

Que vergüenza, me quede como cinco minutos boquiabierta viendo lo lindo del boliche. ¡Es enorme! Desde adentro se ve mucho más grande que afuera. Hay un aroma a diversión que te enciende y además toda la gente es bonita y te mira y sonríe. El grupo esta comenzando a tocar así es que vuelo a la pista para verlos más de cerca. Comienza el concierto y ese se convierte en el momento más grandioso de mi vida. Él me mira a los ojos mientras canta y me dice con sus miradas más que la letra misma de la canción. Las chicas me codean, me envidian. Estoy hipnotizada.

Acaban de tocar y vuelvo a la tierra, grito ¡Carlish! Pero se que no me escucharía. Donde estará! Seguro esta zorreando por algún lado. Iré al fondo…

Doy cinco pasos y me encuentro cara a cara con él. Ojos verdes, labios dulces, un cuerpo escultural. Estoy enamorada. El me mira, me sonríe y me invita a una mesa en la sala VIP.

Charlamos de todo, de repente hablo re bien y hasta soy divertida. Al rato estamos de la mano y no me siento zorra, por lo que sigo el juego y nos besamos apasionadamente. Su lengua me enloquece. Al cacho me pregunta su puede cerrar la sala con llave y yo acepto gustosa. Dos segundos después estamos sin ropa haciéndolo alocadamente por toda la sala VIP del Amnesia y yo soy una artista en la cama. Ambos acabamos abrazados en el sillón. El me dice que cree que me ama y yo le respondo que yo estoy segura que lo amo. Nos besamos una vez más.

Salimos del cuarto con los rostros resplandecientes. El canta de nuevo y luego de su primera canción confiesa en el micrófono que esta noche ha encontrado al amor de su vida y me señala. Yo le mando un beso. Todas me miran con envidia. Sigue el concierto y a mi no me puede importar menos donde este la Carla.

Al final de la noche me acompaña a casa entre besos y abrazos. Al llegar me pide mi teléfono y me promete comprarme un celular. Me regala una rosa y me pide que nos veamos mañana en la puerta del bingo de la Perez. Una chachada más del nocturno no me va a hacer perder el año, así es que acepto. Me despido en la puerta, pero es inevitable, el entra conmigo hasta las gradas y ahí calladitos otra vez nos amamos apasionadamente.

Hemos tumbado dos macetas en el acto, pero hasta me gusta la idea. ¡Me siento una mujer!. Me despido besándole el cuello para igualar la marca que tengo yo en el mío y entro a la casa de puntitas.

A la mañana siguiente casi me duermo, corro a la tienda para no llegar tarde. El cacho que tengo le llamo a la Carla del Punto Viva para contarle mi aventura y reclamarle la plantada. Ella me contesta y al reconocerme cambia su tono de sexy puta a un tono de madrastra abuela.
- Maldita me hiciste ir sola- me dice.
– Como que sola – le digo – si te estuve buscando. Además como no me vas a reconocer si era la estrella de la noche – le digo orgullosa
- No se pues, yo me fui llegando porque me aburrí solita.
- ¡Hay! tengo que contarte tanto, pero solo tengo un peso, así es que voy a ir por tu casa en la tarde, ¿ya?
- ¿Que habrás hecho, no puta?
- Puta vos. Ni te imaginas lo que he hecho. – Le respondo más orgullosa y recordando todo otra vez.

No pasa media hora y la Carlish esta en la tienda.
- Contame rapidito porque me he dejado a los chicos con la de la tienda y mi señora va a llegar en una hora.
- No pues, primero dime porque no me esperaste!
- Hay no seas resentida. Me fui porque había cuatro personas en todo el boliche. Como se suspendió el concierto, ya nadie fue pues. Yo pensé que iban a cerrar.
- ¡Que se suspendió que ni que ocho cuartos! yo llegue y estaba repleto y tocaron re lindo y te cuento que me arreglé con el vocalista!
- No seas mamona! ¡Si detrás de mi cerraron la puerta! Donde habrás ido vos, loca. Seguro borracha te han hecho creer cualquier cosa. ¡Ves por plantarme!
- ¡Como pues te voy a mamar si a vos te cuento todo!
- Pucha es re tarde. Tengo que irme perra, pensé que me ibas a contar algo de verdad. ¡Porque alguien tiene que haberte hecho ese chupón!. ¡Mamona! ¡Puta! ¡Chau amiga!

- Pobre loca envidiosa - pienso…

Me presto el periódico del puesto de al lado. Solo lo hojeo para pasar el tiempo porque no hay casi nada de movimiento. Encuentro una página con la foto de los veneno, pero ahí no esta mi churro. ¡Ras! Me dice mi cuerpo y los pelos se me ponen de punta. ¡Hasta los de abajo! ¡Con quien me habré acostado! ¿Lo volveré a ver? ¿Cuál será su nombre? ¡No se su nombre!

De repente el tiempo se congela y soy un zombi. No se si quiero llorar o que. Esta noche me tengo que ver o sino lo voy a ir a buscar porque en el periódico dice que van a tocar en el amnesia, supuestamente por la suspensión de anoche. Ni modo me voy a tener que fugar otra vuelta. Más bien me ha sobrado plata de anoche.
Me paso toda la tarde entre durmiendo por la trasnochada y pensando que habrá sido. Me levando para hacer cualquier cosa para la cena y volando me voy a la puerta del bingo de la Perez. Ojala que vaya. Llego a la puerta y nada. Le espero y nada. Le espero cuatro horas y nada.
Me voy al Amnesia. Llego a la puerta y el gordo de la puerta me pide mi Carnet. No tengo. Me dice que no puedo entrar porque parezco menor. Le ruego, le dijo que soy la chica del vocalista y se caga de risa. Le digo que anoche estaba en su sala VIP y de nuevo se caga de risa. – ¡No tenemos sala VIP! – me dice entre risas.

Lo miro entre emputada y confundida y me voy volando a mi casa sin saber que creer. ¡Me he debido soñar! Llego a mi casa y encuentro las macetas rotas. No pues, no me he soñado! Entro a mi casa y mi Madre esta en el sillón emputada y llorando:
- Donde mierda estabas! DONDE MIERDA ESTABAS!
- Estaba haciendo trabajos. Tengo que entregar para mañana! – le respondo sin pensar.
- Mentirosa!
- Te lo juro Mami!
- ¡Mentirosa de mierda ¡ - me grita - ¡Y esa ropa que he encontrado oliendo a cigarro! – me encara mostrándome mis polerita roja y mi pantalón de cuero. ¡Ras! Me dice mi cuerpo.
- Es de la Carla, ella lo dejo aquí el otro día, te juro.
- ¡Mentirosa! ¡Me vas a decir todo!

Yo me callo y aunque sigue gritando no respondo nada. Solo lloro.

Al rato se cansa de gritarme y ya no me dice más, solo me mete a mi cuarto de los pelos y me dice que mi sueldo de la tienda se lo van a dar a ella hasta que yo le diga en que ando.

Me hecho en cama y lloro. Lloro porque no se que pasa. No se quien era. Solo se que pasó. Lloro a oscuras mientras busco una explicación y entre mi llanto, de repente, aparece él:

- No llores Mamita. Tengo mucho que explicarte…

Entre besos y abrazos me ha contado todo y sonrío de nuevo porque me quedado todo claro. No me importa que nadie nunca me crea. Yo lo amo a él y el siempre esta a mi lado. Es el fantasma de la Cumbia y con el mi vida es más bonita.