miércoles, 21 de marzo de 2007

Gracias por haber venido...

Gracias por venir. Me imagino que cualquier otra persona te haría muchas preguntas sobre la misma humanidad y el futuro. Hay muchas cosas que no están claras en el mundo. Hay mucho dolor. Yo en lo personal, también tengo mucho que hablar contigo. Por eso, siento gozo al ver que acudiste a la cita.

Dime, por favor. ¿Hasta cuando debo tolerar esta agonía? ¿Por qué una y otra vez me mandas desaventuras que me hacen sufrir? ¿Podré algún día para de llorar?

Tu bien sabes que de mi se han burlado. He sido traicionado, usado, engañado, violado, odiado, maltratado, excedido y ultrajado tantas veces y de tantas formas que ya no se si algún momento esto va a parar.

¿Tan malo soy? ¿He hecho tanto mal en otras vidas? ¿En verdad me merezco esto?

Veo la felicidad en mi vida como algo imposible. En mi soledad y tristeza solo aspiro a un poco de paz y cuando casi llega me mandas siempre algo que me vuelve a dejar en el barro, de rodillas, derrotado.

Solo tú sabes cuantas noches caigo dormido de tanto llorar y cuanta gente abusa de mis sentimientos. ¿Acaso debo volverme un despiadado animal lleno de odio y rencor para no volver a ser utilizado?

Tú profesas que amemos, profesas la compasión y la amistad. Profesas la lealtad y la verdad. ¿No debería entonces llegar la angustia y la desaventura a aquellos que me han hecho daño, en lugar de llegarme a mí?

Si lo que tú dices es verdadero. ¿No debería la presa siempre escapar y el cazador ser apresado? Porque la gente mala que me lastima y ultraja no es quien acaba derrotado. ¿Prefieres acaso a los villanos? ¿Están más cerca de tu corazón y son más dignos de tu gloria los abusivos, los mentirosos, los deshonestos y los perversos?

Si nosotros somos tu rebaño, ¿Por qué nuestro pastor no nos cuida de los lobos que nos rodean? ¿Por qué permiten que poco a poco acaben con nosotros?

¿Deberíamos entonces convertirnos en lobos para enfrentar al enemigo?

Disculpa el tono de mi voz y lo agresivo de mis palabras. Pero es que estoy desconcertado de tanto dolor. Hay noches en las que en verdad no puedo respirar, la angustia que aprisiona mi pecho me ahoga y cada vez me cuesta mas levantarme en las mañanas…

…durante mucho tiempo pensé que esto pararía. Que en algún momento la vida me pagaría con dicha todo mi sufrimiento. Pero ya no. Lo siento Padre mío, pero el crédito con la vida ha terminado. TA no hay más tiempo y ya no recibiré solamente los pequeños intereses, que no me dan para nada.

Hoy quiero que la vida me pague todo. Quiero poder dormir sabiendo que mañana será un buen día. Quiero poder dar un paso en confianza. Saber que ya no seré utilizado. Ya no voy a permitir más juegos de azar. Devuélveme mi suerte y devuélveme la oportunidad de amar, sin ser engañado.

Solo así podré seguir en pié. Solo así podré volver a tu iglesia y saludarte con todo mi amor. El rencor que siento siempre lo mantuve alejado de ti, pero a veces siento que ya no puedo más.

Llámame cobarde si quieres. Se que muchos han sufrido penares y miseria en tu nombre. Pero yo no puedo más. Tal vez sea cobarde, pero soy tu hijo. Dale a este hijo tuyo paz, Dios mío.

No tienes que responderme nada de lo que te pregunte. No te quito más tiempo. Solo piensa en lo que te dije y dame lo que te pido.

Muchas gracias por haber venido.

miércoles, 14 de marzo de 2007

La Visita...





¿Acabas de llegar? o ¿hace cuanto estas ahí? Dimelo, por favor.

En la miopía oscura de mi actitud agresiva , casi primitiva, hacia casi todo, pude no haberte visto.
Hacía tanto frío en esta oscuridad inhóspita y de repente llegas así cálido y con tu mirada de luz… sin más que decir.

Inhóspita porque así siempre lo quise yo, claro. No podría ser de otra forma.

Toma asiento, por favor. Te voy a dar algo que tengo.

Acércate más, esto también es para ti.

Disculpa la intromisión, pero quiero saber más de ti y por favor, no cierres los ojos, No quiero volver a estar a oscuras.

¿Que te trae por aquí? ¿Como llegas pintar mi vida pálida y calma de azules y rojos sucesos? ¿Es permanente tu pintura? ¿Podrá mantenerse fresca pese a la humedad de esta cabina?

Disculpa que pregunte tanto. Yo soy como soy, un poco alegre y un poco triste. Un poco sabio y un poco tonto… como muchos. El ánima de mi vida se esconde en aullidos nocturnos que has debido oír. Si alguna vez te has parado a escuchar.

No te detengas en tu intento de acercarte a mí. Tranquilo, yo tengo intención de alejarme. Pero un paso tu hacia atrás, serán siempre tres míos.

La ironía de no entregaste a conocer a alguien es casi cruel ¿Cada cuanto encuentras un corazón sincero? ¿En el laberinto de la vida, cada cuanto puedes encontrar lo que buscas, sin tropezarte primero? ¿En verdad alguien sabe a ciencia cierta lo que busca? ¿Cuántas veces te has tropezado tú?

Las marcas en el satín de mi ropa y el oro opaco que me adornan una vez fueron brillantes y elegantes. He caído y he errado, con eso todo ha decaído. Pero sigo en pié.

La mejor fortaleza se construye con pedazos de roca partida por la explosión corajuda de la tierra misma. En esa fortaleza te recibo. Mi castillo es tu casa.

Te invito a mi lugar favorito junto al fuego. Prueba de los manjares que tengo alrededor mío y disculpa la falta de etiqueta. Me siento intimidado ante tu exceso de luz y casi no puedo pensar claro.

¡Quien hubiese pensado! ¡Yo! El lobo negro que ataca al simple reflejo. ¡Yo! El tirano errante, el distante, el arrogante, ha decidido hoy tender su capa cansada a tus pies, con la simple intención de mirarte. Ha cedido su espacio y compartido su vino tinto.

Tu compañía retiñe mis cortinas, oxigena el fuego de mi chimenea y tiende sinfín una alfombra blanca de esperanza. Aquí tienes las llaves. Eres libre de entrar cuando quieras y de salir. También eres libre de no volver.

Disculpa la sinceridad de mis palabras cuando te hablo del encanto de tu mirada, de la dulzura de tus labios brillantes, la suavidad de tu piel y la sinceridad de tu rostro. Para conocer a alguien solo debes mirar más allá de sus ojos hasta encontrar sus sentimientos. Las palabras se las lleva el viento cuando no pesa en ellas sinceras intenciones.

¿Repito una vez más la gratitud de tu presencia. Naciste tu con esa luz o te la dieron los ángeles? ¿Dónde están, entonces, tus alas?

¿Lo disfrutas? ¿Acaso no es parte del placer reconocer cuan bien te sientes al oir lo que dicen de ti mis palabras? ¿Acaso lo que pienso debe ser medido en mis labios para no pecar de sincero?

Al hombre le falta por entender que no tiene que medir sus sentimientos. El alma los produce inagotables y la retención, por razón cualquiera son solo cobardía. Inseguridad.

Y tu… ¿de donde vienes? No te sientas comprometido a quedarte. Los caminos son anchos y yo solo tengo para darte lo que ves. En mi escondite nunca necesité cortinas, ni paredes. Vivo en esta realidad y la puedo compartir contigo, si deseas, pero solo una pieza por día. Escoge tu.

Y cuando quieras marcharte, cuenta conmigo para guiarte, conozco bien las estrellas y una buena pauta puedo darte. Mi consejo estará presente, aunque cuando te des la vuelta ya me haya ido. Y desde ya te puedo decir que nunca corras ni te escondas y sobre todo no tengas miedo a lo nuevo.

La felicidad es temida porque siempre es algo nuevo y la desconfianza nos lleva muchas veces al desconcierto de verla perdida al haberla dejado escapar. Por no poder, por no saber.

(Sentimientos son momentos que expresan desde el alma lo que el cuerpo grita, pero no puede ni retorciendo a la mente para que con palabras diga lo que quema el corazón y entre sentimientos pasa el tiempo entre expresiones sublimes de placer y la agonía del éxtasis maniaco que no quiere terminar)

Ha pasado la noche y ya has probado de mí. Son pocos los placeres sinceros que no te traen sinsabores ¿no? ¿Te hará frío al llegar la mañana? ¿Sentirá alivio tu cuerpo con el mío?

Esta noche eres bienvenido a mi lado. El lobo también suele ser buen guardián, te recuerdo no esta lejos del fiel perro. Aunque nunca será tan dócil el primero.

Mañana cuando despiertes prometo traerte flores para alegrar tu día un poco más, para que pierdas tu sonrisa. Si mientras en el campo las recojo tu has partido, las arrojaré al viento, para que sientas su aroma en tu camino.

Al despertar, si quieres volar y no encuentras un ave que te lleve hasta los cielos, prometo prestarte mis alas. Al final uno es solo lo que puede dar. En el póstumo momento que nos queda además las memorias de cuanto hayamos entregado, de cuantas sonrisas hemos provocado y a cuanta gente hemos ayudado a volar, a caminar. ¿No se resume en eso la autorrealización?

Respira…. Este aire es puro como pocos, y tu mismo eres especial como pocos. Lo puedo asegurar porque mientras dormías he tocado otra vez tu piel, he sentido tu aroma y he aprendido de tus sueños con tan solo tocar tu pelo. ¿En verdad crees que la vida es un camino errante? ¿En verdad crees que nunca habrá una flor que merezca tu parada? Los ríos más turbios tienen a su paso aguas calmas. Las mismas cascadas acaban en vertientes llenas de paz y con aroma a vida.

¿Ves? ¡Sonríe! La vida es más que eso…

Tu sonrisa trae más vida a la vida. Tu vida hace provoca hoy la sonrisa de la mía.

Recuerda que en tu ágil paso puedes estar perdiendo tus mejores momentos. Mírame, yo quiero caminar contigo para mostrártelos. El lobo puede ver a lo lejos y encontrar el perfecto momento. Por eso nunca se le escapa la presa.

Y no, he pensado bien anoche y he decidido que no te voy a comer. Mira a tu alrededor, este lobo dichoso no necesita más, aunque quiere compartir contigo. Siente la calidez de otro cuerpo a tu lado y di, sinceramente, que no disfrutas de la aventura de sentirte deseado, apreciado.

Con el tiempo aprenderás que nunca serán las gaviotas iguales compañeros. Nunca encontraras en los árboles más que un comentario absurdo. Es que es la piel la que pide el calor de la aventura y son las palabras las que endulzan ese brillo que se irradia en tus ojos y no para, porque eres tú.

Voy al prado a cazar las flores que te prometí. Disfruta tú del inicio del día, que espero sea diferente. La calma de haber saciado el deseo intenso de un cuerpo por el otro te acompañara hasta mi regreso o te llevará entre las nubes para que sigas tu camino. Solo te pido que no olvides que me has conocido y recuerdes esta noche cuando escuches mi aullido.





jueves, 8 de marzo de 2007

Inevitablemente vacio




He quedado inevitablemente vacío…
De tanto desnudar mis sentimientos, ya no tengo nada
Le he dado al papel todo lo que ha golpeado mi corazón
Dentro de mí solo quedan palabras sin eco, que no dicen nada.

Ya no se si estoy vivo. ¿Es estar vivo el solo acto de respirar?
Si ya no sonrío, no lloro, no canto ¿Seguiré vivo?
¿Merezco llamarme vivo si dejo de crear?
Solo soy un parásito que toma del mundo sin dar… nada

Miro, pero no observo
Analizo, pero no comprendo
Sopla el viento, pero no siento la brisa
El agua ya no me provoca sed

Tomo la pluma como para obligarme
Poso mi mano sobre el papel
Me quedo en silencio por una hora
… nada. Acabo pintándome las uñas con la tinta que ya esta seca.

¿Acaso debo salir a las calles para encontrar un amor que me rompa el corazón una vez más?
¿Debo encaminar la muerte de un hermano para que mi vasija se rompa?
¿Qué enfermedad funesta me dará tinta fresca para volver a mi oficio?
¿Es que el alma tiene que ser golpeada para sangrar sentimientos?

Un mar de impotencia se rebalsa en mi pañuelo
Mientras aún miro la hoja pálida y vacía
Agarrándome los pelos descubro con sorpresa
Que también le puedo escribir al vacío

La angustia de quedarme sin palabras
La pena de no poder pensar en nada
La ironía de sentir que no siento
Me ha devuelto la tinta que esperaba

Ahora escribo ya sin llanto
Palabras que nunca esperaba
No hay que sentir en carne propia
Lo que en palabras se explaya

Tatan!

miércoles, 7 de marzo de 2007

la incipidez del desengaño...



Tanto me has mentido que mi camino hacia ti ha perdido su norte.
En mi descubrimiento amargo, otra vez he caído
Entre la seda roja que cubre tus manos y el engaño de tu mirada
he perdido la habilidad de verte, sin despreciarte.
Pero, irremediablemente cobarde, también sin amarte.

No se porque…

Tanto me has mentido que mi sangre hoy es más roja…
y se detiene irritada en mi puño, que aprieta fuerte, pero no golpea
Cuando te miro y no te veo, cuando te siento y no te quiero
Hoy solo encuentro un muro gris, que me acerca ágil al desconsuelo
De enmarcarte en la magna falsa que se muestra sincera y no me deja

No se porque.

En mi inocencia muerta he recuperado al fin la vista
Que entre el licor amargo de tus brazos había perdido
Agónica me muestra que negro es mi destino, como la nada…
Y confieso que prefiero la propia ruina tangible y funesta
A la farsa de la fantasía de una felicidad etérea.

No se porque.

Hoy entre sin sabores encuentro en las palabras que salían ayer, de tu boca, con llanto,
En esas de las que me aferraba, con pasión, con la fuerza el ímbecil que en verdad ama
Ahí, entre la insaciabilidad de mi derrota he encontrado mi ruina al descubrir el desengaño
…y aún así, ofuscado por la insipidez del momento mismo, soltarme no he logrado.

No se porque.

Las llagas de mi alma al despreciarte distraen la agonía de tenerte cerca
Me muerdo la lengua para no insultarte y al mismo tiempo los labios para no besarte
Recojo mi orgullo de rodillas, mientras aún sigues presente
Y en melancólico silencio me alejo, desatando los hilos tuyos y míos, de hielo y fuego
Me alejo flotando, sin ni siquiera mirarte, odiarte o comenzar a extrañarte

No se porque…

Así había sido el agónico desconsuelo
…el sentir que ha fracasado el ilustre anhelo
… el descubrir la farsa abusiva de la esperanza
…y la frustración de haber creído, sonreído y vivido

Sin saber porque….

Así había sido el intentar, inútilmente, con lagrimas lavar el pasado
… la terquedad de no entender que el tiempo no se vuelve a tu antojo
… el cultivar de gajos desconfianza para evitar caer absurdamente en amores
… para luego ahogarse entre la desaventura y el caos de la soledad.

Quien sabe porque…

Así había el sido sentirse irremediablemente engañado
…el herir a muerte, en un segundo y sin piedad, al corazón amado
… mientras el destino infante, a su antojo une y separa caminos
… y al menos una vida, agitada en el desconsuelo, tiende de un hilo.

Y yo aún no se porque.