martes, 13 de febrero de 2007

La escapadita de la Yola...

Yo soñaba con ir al concierto de Veneno desde hace meses y justo el fin de semana estaban en el “Amnesia”. Además, esa noche sabía que iba a ir mi churro así es que no podía faltar. El problema era de donde sacaba la plata para la entrada de 15 pesos y la ropa para dejarlo babeando a mi chekeo.

La otra cosa es salir. ¡Que me van a dar permiso! Con suerte me dejan salir hasta la 1:30 y por lo que me ha contado la Carlita, la gente recién esta llegando a una y a las dos recién esta bien. Además los Veneno tocan recién a las dos. Ese es otro chenko.

Pero como dice mi tío Coco: “Todo tiene solución. Con paciencia y salivita un elefante se tiró a una hormiguita”. Yo no quiero tirar, porque yo no soy de esas, pero quiero aunque sea chaparlo a ese chico que me espera en la esquina cuando salgo del nocturno y con el que ya dos veces me he dejado agarrar la mano. Dice que tiene plata porque desde hace seis meses que esta trabajando como guardaespaldas del Evo.

He esperado a que sea las 4:00 para que mis papas no estén en la casa para usar el teléfono y llamarle a la Carlita para charlar del plan para esta noche. Escucho la puerta, salgo a la ventana y en cuanto la veo a mi Mamá salir por la puerta yendo a la parada del K. Me voy a su cuarto a buscar la llave de la cajita que le han puesto al teléfono para bloquearlo. No hay. ¡Ahora que hago!.

Me voy a la cocina a buscar un cuchillo pero no logro abrir nada. Mientras recuerdo a mi tío Coco veo una cucharilla y encuentro mi solución, la voy a usar de palanquita para alcanzar los números…

Luego de intentar mil veces, lo logro. La perra tarda siglos en contestar, pero al final me contesta con la voz más fingida que le he escuchado en mi vida. – Carlish! Soy yo la Yola. Como es, vamos a ir, no ve?
Me confirma que a las 12:00 en la gasolinera y yo ya no puedo esperar. Un problema menos.

¡Ahora! ¡La ropa! ¡Que me voy a poner! Mi ropa es horrible y la Carlita “nica” me presta nada. Solo me queda una opción, voy a irme a las chutas a buscar algo en vez de ir al nocturno. Ni cuenta se van a dar, porque es cerquita. Maquillajes también por ahí sabe haber.

Mi Papa siempre deja monedas en sus bolsillos. Es cuestión de buscar con paciencia y si no es en sus chamarras, encuentras en sus ternos. Encuentro en total como veinte pesos, un beldent y una caja de LM-Diez con 4 puchos. Que suerte, pero no me alcanza. No tengo ni un centavo porque mi jefa me ha descontado casi todo sueldo de enero porque he perdido mercadería y el otro día me ha faltado para darle lo de la venta. No se que voy a hacer.

Luego de quedarme sentada como cojuda por más de una hora se me ocurre el pecado máximo. Voy a sacar unos aretes de mi Mama. Justo el otro día estaba pensando que haría si quedaría embarazada. ¿Con que pagaría al abortero?.. y se me ocurrió esto de buscar las joyas que menos use y llevarlas al Prendamas o a otro empeño. No se daría cuenta porque casi nunca las usa.



A las seis y media, dejando lista la cena, me pongo mi ropa como si nada y me voy. Hago que seguir la ruta al nocturno y cuando estoy por la Santa Cruz, miro si no me están viendo y me hago bola por la calle de las brujas hasta la Sagarraga y corro bajando hasta la San Francisco a las prestamistas...





















Me han dado casi cien pesos. Con eso me voy a la onda y en la tienda más conocida me compro una polerita de mangas de gasa roja que en dice “bebe” con brillitos en el pecho. Me queda perfecta y me sobra harta plata todavía. Justo al salir veo unos pantalones de cuero negro que parecen de mi talla y me los compro sin probármelos. Es que me da vergüenza que me vean con pantalón de cuero, como las putas.

Encuentro base, rouge y rimel en la esquina. 20 pesos. Aún me quedan 35 para esta noche. Cabalito.

Ahora no se que voy a hacer hasta las 9:00.

Luego de pensarla me voy bajando a pié hasta el Monje, me cubro un cacho la cara con mi cabello para cuidar que nadie me vea. Cuidado luego le digan a mi papa y luego me revienta a cinturones.

Sin darme cuenta me he quedado sentada como opa casi dos horas. De las chicas de por ahí he aprendido movimientos, gestos y como diez frases que ni se que significan. Me tengo que acordar bien para asegurar mi éxito en el Amnesia esta noche. Ya es casi hora, así es que volando me voy hasta la casa. Si me pescan me van a sacar la mugre.

Llego a casa y todo bien. Mi Mama me grita: Que hace esta cucharilla en la mesa del teléfono! – Puta que soy cojuda!

Nadie me dice nada más y me voy a mi cuarto a chequear lo que he comprado y a ocultarlo hasta más tarde.

Más bien mis mapas se duermen temprano. Voy a ver mi novela, luego voy a repasar mis charlas sexys que aprendí más temprano y luego ya será hora para cambiarme y volar a encontrarme con la Carlita.

Puta mierda! Se me ha pasado la hora. Carajo! Es re-tarde! Salgo de puntitas y todos están durmiendo. Vuelvo al cuarto, cierro la puerta y me pongo mi pantalón de cuero. Más bien no he cenado, sino no me hubiera entrado. Mi polerita esta cabalita. Base, rubor, rimel y rouge. Lista. Repaso una vez más mis líneas, esta vez mirando me al espejo: ¡Fatal! ¡In-cre-i-ble! ¡o sea nada que ver! ¡Super divertido!...Lista!... me quedo mirándome al espejo. ¡Me tiene que ir bien esta noche!

Llego a la gasolinera mascando mi Beldent, no hay la Carlita. Le pregunto la hora al que atiende y me dice que son las 12:25. ¿Me habrá dejado la muy puta? ¡Que voy a hacer! ¡Cuidado me haga violar aquí mismo!. Mejor voy yendo nomás.

La puerta del Amnesia se ve más grande de noche, hay un hombre vestido muy elegante en la puerta y al intentar sacar dinero de mi cartera me dice que no me preocupe que para mi es gratis. No le respondo nada y más bien me asusto un cacho con su sonrisa calenturienta así es que entro corriendo para encontrar a la Carlish.

Que vergüenza, me quede como cinco minutos boquiabierta viendo lo lindo del boliche. ¡Es enorme! Desde adentro se ve mucho más grande que afuera. Hay un aroma a diversión que te enciende y además toda la gente es bonita y te mira y sonríe. El grupo esta comenzando a tocar así es que vuelo a la pista para verlos más de cerca. Comienza el concierto y ese se convierte en el momento más grandioso de mi vida. Él me mira a los ojos mientras canta y me dice con sus miradas más que la letra misma de la canción. Las chicas me codean, me envidian. Estoy hipnotizada.

Acaban de tocar y vuelvo a la tierra, grito ¡Carlish! Pero se que no me escucharía. Donde estará! Seguro esta zorreando por algún lado. Iré al fondo…

Doy cinco pasos y me encuentro cara a cara con él. Ojos verdes, labios dulces, un cuerpo escultural. Estoy enamorada. El me mira, me sonríe y me invita a una mesa en la sala VIP.

Charlamos de todo, de repente hablo re bien y hasta soy divertida. Al rato estamos de la mano y no me siento zorra, por lo que sigo el juego y nos besamos apasionadamente. Su lengua me enloquece. Al cacho me pregunta su puede cerrar la sala con llave y yo acepto gustosa. Dos segundos después estamos sin ropa haciéndolo alocadamente por toda la sala VIP del Amnesia y yo soy una artista en la cama. Ambos acabamos abrazados en el sillón. El me dice que cree que me ama y yo le respondo que yo estoy segura que lo amo. Nos besamos una vez más.

Salimos del cuarto con los rostros resplandecientes. El canta de nuevo y luego de su primera canción confiesa en el micrófono que esta noche ha encontrado al amor de su vida y me señala. Yo le mando un beso. Todas me miran con envidia. Sigue el concierto y a mi no me puede importar menos donde este la Carla.

Al final de la noche me acompaña a casa entre besos y abrazos. Al llegar me pide mi teléfono y me promete comprarme un celular. Me regala una rosa y me pide que nos veamos mañana en la puerta del bingo de la Perez. Una chachada más del nocturno no me va a hacer perder el año, así es que acepto. Me despido en la puerta, pero es inevitable, el entra conmigo hasta las gradas y ahí calladitos otra vez nos amamos apasionadamente.

Hemos tumbado dos macetas en el acto, pero hasta me gusta la idea. ¡Me siento una mujer!. Me despido besándole el cuello para igualar la marca que tengo yo en el mío y entro a la casa de puntitas.

A la mañana siguiente casi me duermo, corro a la tienda para no llegar tarde. El cacho que tengo le llamo a la Carla del Punto Viva para contarle mi aventura y reclamarle la plantada. Ella me contesta y al reconocerme cambia su tono de sexy puta a un tono de madrastra abuela.
- Maldita me hiciste ir sola- me dice.
– Como que sola – le digo – si te estuve buscando. Además como no me vas a reconocer si era la estrella de la noche – le digo orgullosa
- No se pues, yo me fui llegando porque me aburrí solita.
- ¡Hay! tengo que contarte tanto, pero solo tengo un peso, así es que voy a ir por tu casa en la tarde, ¿ya?
- ¿Que habrás hecho, no puta?
- Puta vos. Ni te imaginas lo que he hecho. – Le respondo más orgullosa y recordando todo otra vez.

No pasa media hora y la Carlish esta en la tienda.
- Contame rapidito porque me he dejado a los chicos con la de la tienda y mi señora va a llegar en una hora.
- No pues, primero dime porque no me esperaste!
- Hay no seas resentida. Me fui porque había cuatro personas en todo el boliche. Como se suspendió el concierto, ya nadie fue pues. Yo pensé que iban a cerrar.
- ¡Que se suspendió que ni que ocho cuartos! yo llegue y estaba repleto y tocaron re lindo y te cuento que me arreglé con el vocalista!
- No seas mamona! ¡Si detrás de mi cerraron la puerta! Donde habrás ido vos, loca. Seguro borracha te han hecho creer cualquier cosa. ¡Ves por plantarme!
- ¡Como pues te voy a mamar si a vos te cuento todo!
- Pucha es re tarde. Tengo que irme perra, pensé que me ibas a contar algo de verdad. ¡Porque alguien tiene que haberte hecho ese chupón!. ¡Mamona! ¡Puta! ¡Chau amiga!

- Pobre loca envidiosa - pienso…

Me presto el periódico del puesto de al lado. Solo lo hojeo para pasar el tiempo porque no hay casi nada de movimiento. Encuentro una página con la foto de los veneno, pero ahí no esta mi churro. ¡Ras! Me dice mi cuerpo y los pelos se me ponen de punta. ¡Hasta los de abajo! ¡Con quien me habré acostado! ¿Lo volveré a ver? ¿Cuál será su nombre? ¡No se su nombre!

De repente el tiempo se congela y soy un zombi. No se si quiero llorar o que. Esta noche me tengo que ver o sino lo voy a ir a buscar porque en el periódico dice que van a tocar en el amnesia, supuestamente por la suspensión de anoche. Ni modo me voy a tener que fugar otra vuelta. Más bien me ha sobrado plata de anoche.
Me paso toda la tarde entre durmiendo por la trasnochada y pensando que habrá sido. Me levando para hacer cualquier cosa para la cena y volando me voy a la puerta del bingo de la Perez. Ojala que vaya. Llego a la puerta y nada. Le espero y nada. Le espero cuatro horas y nada.
Me voy al Amnesia. Llego a la puerta y el gordo de la puerta me pide mi Carnet. No tengo. Me dice que no puedo entrar porque parezco menor. Le ruego, le dijo que soy la chica del vocalista y se caga de risa. Le digo que anoche estaba en su sala VIP y de nuevo se caga de risa. – ¡No tenemos sala VIP! – me dice entre risas.

Lo miro entre emputada y confundida y me voy volando a mi casa sin saber que creer. ¡Me he debido soñar! Llego a mi casa y encuentro las macetas rotas. No pues, no me he soñado! Entro a mi casa y mi Madre esta en el sillón emputada y llorando:
- Donde mierda estabas! DONDE MIERDA ESTABAS!
- Estaba haciendo trabajos. Tengo que entregar para mañana! – le respondo sin pensar.
- Mentirosa!
- Te lo juro Mami!
- ¡Mentirosa de mierda ¡ - me grita - ¡Y esa ropa que he encontrado oliendo a cigarro! – me encara mostrándome mis polerita roja y mi pantalón de cuero. ¡Ras! Me dice mi cuerpo.
- Es de la Carla, ella lo dejo aquí el otro día, te juro.
- ¡Mentirosa! ¡Me vas a decir todo!

Yo me callo y aunque sigue gritando no respondo nada. Solo lloro.

Al rato se cansa de gritarme y ya no me dice más, solo me mete a mi cuarto de los pelos y me dice que mi sueldo de la tienda se lo van a dar a ella hasta que yo le diga en que ando.

Me hecho en cama y lloro. Lloro porque no se que pasa. No se quien era. Solo se que pasó. Lloro a oscuras mientras busco una explicación y entre mi llanto, de repente, aparece él:

- No llores Mamita. Tengo mucho que explicarte…

Entre besos y abrazos me ha contado todo y sonrío de nuevo porque me quedado todo claro. No me importa que nadie nunca me crea. Yo lo amo a él y el siempre esta a mi lado. Es el fantasma de la Cumbia y con el mi vida es más bonita.

1 comentario:

E'mo C dijo...

De veras que escribes re bien men. No se ni voy a entender de dondete salen estas ideas, pero los pones una passion muy...tuyo es la unica palabra.