Todo oscuro.
Escucho la lluvia caer sobre el techo que golpea con todas sus fuerzas aunque el agüita cae lento con el viento - que logro sentir en mi rostro- .
Mi tía decía que cuando el cielo llora es porque los angelitos están tristes.
Mi vecino decía que San Pedro se estaba meando. “Deja de mear puej San Pedro” decía.
Todo sigue oscuras. Un rayo. Un trueno.
Con el miedo que traigo - entre otras cosas - no debería estar a oscuras. Abro los ojos.
Todo oscuro.
Suelto el osito que abrazaba y me siento lentamente en la puntita de la cama, como para darme mi lugar. Esta pena que siento no me da para más. Cierro mis ojos otra vez y se me caen dos lágrimas. Las dos del mismo ojo.
No debería estar llorando.
El frío llega a mi cuerpo pelado, mis manos se aferran con fuerza a ese bordecito de la cama como queriendo desgarrar las sábanas, como si bajo la cama hubiese un precipicio.
… de repente entre la angustia que oprime mi pecho y esa temblorina que hace vibrar la casa entera – por el frío, no por cobarde- respiro hondo y sale un suspiro que se come como tres almas que iban rondando por ahí en ese momento.
Las almas escapan inmediatamente de mis entrañas al sentir mi pena. Una lágrima más cae, pero la garro justo en mi mejilla.
Limpio la mano mojada en la sábana.
Me pongo de pié rápidamente con un respiro profundo que llena mi pecho adolorido, presionándolo contra la angustia e intentando ser fuerte de nuevo. Caigo otra vez sentado…
…derrotado…
En que estaba pensando…
Pena, angustia, dolor, rabia, odio, lástima por mi mismo y por lo que he perdido. Ira, nervios, cansancio y despecho porque no me diste otra oportunidad. Porque yo no me di otra oportunidad.
Exactamente junto a la angustia me acuerdo que mañana es el cumpleaños de mi Madre. Pena, más pena, mucha pena.
Caen tantas lagrimas, tan rápido que no logro contarlas, ni agarrar ninguna.
Con los codos apoyados en las rodillas, me tapo la cara, me agarro el pelo y realizo elegantemente - nunca vulgar- el típico cuadro del llanto “a mares” con pucheros y todo. Lo has debido ver en el cine o en alguna pintura.
Soy una vergüenza de hombre.
“Que vergüenza” diría mi madre!. No perdón, mi Madre no. Ahora que recuerdo es mi Padre el odia que llore. Mi madre lo que diría es “Guarda esas lágrimas para cuando me muera…”. Mañana es su cumpleaños. Cumple cincuenta y cuatro mi viejita. Hay mi viejita… se pone cada día más linda.
Me siento mareado, ¿tan rápido? Me fijo la hora, son las doce y cero tres minutos. Agarro coraje hasta de la lluvia y luego de respirar profundo y de darme yo mismo dos lapos – bien dados – para despabilarme, cojo el teléfono.
“Alo” dice mi Madre con esa voz de locutor, de mujer fuerte. “Hola Mamita, quería ser el primero en felicitarte”. “Ah, hola hijo, ¿que hora es?” Su voz me hace flaquear. Tan linda, tan fuerte mi viejita. Un respiro profundo otra vez “Felicidades Mamita. Te quiero mucho. Solo era eso. Dormí nomás”. Mi voz no tembló ni por un segundo. Se despide y colgamos.
Sobre todo te quiero mucho. Sobre todo te quiero mucho mamita. Le digo a la distancia.
La verdad es que poco me importa su cumpleaños porque yo la quiero mucho todos los días.
Me siento más aliviado.
Mis ojos han recuperado la vista que antes estaba empañada por las lágrimas malcriadas que salían sin permiso. Mi viejo estaría orgulloso. Estoy más cagado que la mierda misma y ni una lágrima cae por mi rostro.
Me debo ver como la mierda.
Me quedo unos minutos sin hacer gesto alguno.
Me mareo.
¿Que hora es?
Solo han pasado cuatro minutos. Generalmente en las noches los minutos son más largos, deben tener como unas dos horas cada uno, que pueden ser hasta tres si llueve y hasta cinco si hace mucho frió y estas solo.
…estoy solito…que frío hace…
- Peor que estar solito es sentirse solito.-
…¡No me arrepiento de NADA de lo que hice!. Lo mínimo que me puedo regalar a mi mismo es orgullo. Además ya llega navidad.
¡NO!
… no me conviene…
Me arrepiento de todo mal que haya hecho a todas las personas con las alguna vez he estado en contacto. Así lo haya hecho sin darme cuenta, como esa vez que “mierdeé” al taxista porque no se apuraba o la vez que acuse – sin motivo – a la empleada de haberse robado mis boxers.
Pido perdón a todo aquel al que no salude nunca y al que deje de saludar. También a quien me saludo y simplemente no vi.
También pido perdón por ver UNITEL y el Telepolicial.
Al final no creo que yo sea tan malo. Me arrepiento de todo lo que hice, pero también hice muchas cosas buenas aunque ahorita mismo no recuerde ninguna. Es que estoy “depre”.
Perdón por no despedirme.
El frío me esta haciendo parir. Me meto en cama, solo en un rinconcito. Tomo mis piernas con mis brazos y caigo en llanto. ¡MIERDA! ¡No me arrepiento de nada!
Esta bien, yo sabía que la vida no era “Light”. Sabía que era jodida. No es mi intención reclamar a nadie por todo lo que me ha pasado. ¡Cuando me he corrido de algo! Es solo que fue muy de golpe. Ok, no es fuerte el que nunca cae, sino el que se cae y se para de nuevo – decía mi “mejor” amiga – Pero cuando te tiran al piso cuando te estas intentando parar, una y otra vez, una y otra vez
… una y otra vez, pronto te das cuenta que estas hueveando.
…¡Pucha que he vivido full!. Hasta plante un árbol una vez y casi tengo un hijo. ¿Eso cuenta, no? … también he escrito un libro. No importa que no lo haya publicado, ¿No?... ¿O es pecado no tener plata?
…caigo lentamente en mi último sueño.
Recuerdo, recuerdo, vivo de nuevo.
…ya no me hace frío, pero me siento más solo que nunca. Han pasado dos minutos más, con la pena que traigo deben ser como ocho horas.
Era que vaya a la iglesia más temprano. Ni cagando aguanto hasta más tarde.
Ojala no me traten de cobarde.
Ojala no lloren mucho.
Ojala encuentren mi notita.
Que huevada... mierda… que huevada…
Hartas, hartas lágrimas caen por mi carita. Bien hartas…
…ni modo.
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4 comentarios:
mira que a mi me arracaste una o dos, que voy hacer soy bien llorón, que los hombres no lloran, bah, ni el Miguelito Bosse se cree el cuento que de puro niño de torero llora a mares... que decir me gusto, has debido de estar requete depre y como para ponerte mas pedo de deprimido ahi no mas te hechastes las palabras, me agrado... no digo, hasta yo también lloré un poquito...como para acompañar. JL
Yo la verdad, no lloro. No me pongo triste al leer cosas o ver pelis, pero WOW. Me dejaste un pocin mal despues de leer. La emocion, las palabras, como defenias los minutos...WOW. Me dejaste mal...no es algo que se lee y se pasa no mas. T hace pensar en ese momento tan jodido, y...WOW. Nice Chris, nice
en realidad, creo un interesante sentimiento en mi persona, me hubiera gustado ser el salvador jaja. cuanta impotencia que me hizo sentir....Es como si acompañara a esa persona en su dolor y yo supiera que puedo hacer algo...
mostrar tus emociones es humano y provocar emociones te humaniza, con esto demuestras q lo q eres y el tu el real no la pantalla q tenemos q usar muchas veces
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